Quedó viuda a los 28 años con cinco hijos tras descubrir una infidelidad el mismo día que su esposo fue asesinado: “Agonizó en los brazos de su amante”

Ashlee Corrigan, de 28 años, y Emmett Corrigan, de 30, llevaban siete años de matrimonio y tenían cinco hijos juntos. Una noche él salió comprar a la farmacia en Meridian, Idaho, y tres horas más tarde tres policías tocaron su puerta para informarle lo inimaginable: su esposo había muerto en un tiroteo. Lo siguiente que supo es que no estaba solo cuando falleció.
Cuando los oficiales pronunciaron los nombres de las dos personas involucradas en la balacera, Ashlee no podía creer lo que oía.
Conocía muy bien a las dos, tanto al agresor, que le disparó dos veces a Emmet, y a la mujer que lo vio dar su último aliento. Detrás del crimen había un complejo entramado amoroso que culminó con el asesinato de su marido.
Ashlee y su marido se casaron a los 21 años. Foto: Captura YouTube @drphilEl trágico caso fue titular de todos los medios norteamericanos en 2011 y resurgió 14 años después cuando Ashlee aceptó participar del célebre programa Dr. Phill y encontrarse cara a cara con Kandi Hall, la amante de su difunto esposo, en televisión nacional.
Emmett era un exitoso abogado defensor que administraba un bufete propio. Robert Hall, de 43 años, era uno de sus empleados y estaba casado hace casi dos décadas con Kandi, con quien fue padre de dos hijas.
Robert Hall junto a su esposa Kandi, la amante de Emmett. Foto: Captura YouTube @drphilKandi, diez años mayor que Emmett, había sido contratada como asistente legal. Compartían almuerzos laborales casi todos los días, hasta que esa relación se convirtió en una aventura fatal.
La noche del asesinato de Emmett Corrigan
Mucho antes de convertirse en una persona pública, activista y acompañante de duelo, Ashlee era un ama de casa y madre de cinco niños que pensaba que estaba viviendo la vida que siempre soñó.
“Hacía seis semanas había dado a luz a mi quinto bebé. Teníamos gemelos que iban a jardín de infantes, un niño de cuatro años, otro de dos y luego este bebé recién nacido, y habíamos comprado la casa de nuestros sueños ni bien obtuvo su título de abogado”, reveló la propia Ashlee en su blog, The moments we stand (Los momentos a los que nos sobreponemos), leído por más de un millón de personas en una semana.
“Podía decir que había cumplido todas mis ‘expectativas’ con solo 28 años: familia, éxito, fe y amor, sin imaginar nunca la tormenta que estaba por caer sobre mi”, expresó.
Tenían una numerosa familia con cinco hijos al momento del crimen. Foto: Captura YouTube @drphilDetrás de esa imagen que proyectaban, había una profunda crisis de pareja. “El 11 de marzo de 2011 recuerdo haberme despertado con la necesidad imperiosa de encontrar algo; sabía que algo andaba mal, no sentía al mismo Emmett cariñoso de siempre”, reconoció Ashlee.
Sospechaba que algo le pasaba porque desaparecía por varias horas después de cada discusión que tenían. “Estaba preocupada por él, presentía que había algo grave que no me estaba diciendo, pero nunca pensé en una infidelidad, creí que tal vez tenía un problema con la bebida”, explicó.
Confesó que llegó a revisarle el celular mientras se duchaba, pero nunca encontró nada. “Esa noche le dije: ¿cómo se supone que voy a arreglar un matrimonio sino tengo idea de qué es lo que estoy haciendo mal? Necesito averiguar qué está pasando entre nosotros y lo arreglaremos”, contó.
“Lo último que me dijo fue: ‘No me digas qué hacer. Voy a Walgreens -una farmacia local-, vuelvo enseguida’, le rogué que no se fuera, pero se marchó furioso”, narró Ashlee.
Recordó que a las 10 de la noche sintió un pánico como nunca antes. Lo llamó, le mandó mensajes, pero nunca contestó.
“Acuné a nuestro bebé, que lloró durante horas esa noche, repitiéndome que todo iba a estar bien; sé que el bebé también lo sintió, porque nunca antes había llorado así”, expresó.
A la una de la madrugada llegó una patrulla policial a su casa. Le pidieron que se sentara y le informaron que Emmet había fallecido por dos impactos de bala, uno en la cabeza y otro en el corazón.
“Me contaron una historia sobre otra mujer, una aventura, un marido furioso y una pistola. Así supe que Emmett había muerto luchando por otra mujer“, reveló.
“En el mismo momento en que me enteré de su muerte supe que había muerto porque me fue infiel. Y lo más difícil de escuchar fue que Kandi lo sostuvo en brazos mientras él moría“, confesó.
“Ella no tenía derecho a verlo dar su último aliento, no era su esposo. Él no murió luchando por mi, ni por nuestra familia, murió luchando por ella“, agregó.
Ashlee fue a todas las audiencias judiciales desde ese día y cuando subió al estrado supo que su esposo había tenido una relación extramatrimonial durante más de un año con Kandi.
Ashlee escribió cuatro libros a modo de catarsis y fue éxito de ventas. Foto: IG @themomentswestand¿Homicidio o defensa propia?: la sentencia contra Robert Dean Hall
Se necesitó un año y medio para reconstruir el trasfondo amoroso, las pruebas forenses, y presentar el caso en el juzgado de Boise, Idaho, Estados Unidos.
Robert Dean Hall fue acusado del asesinato en segundo grado de Emmett Micahel Corrigan. Se declaró inocente y alegó defensa propia.
Rob declaró ante el tribunal que su matrimonio también atravesaba una crisis y él sospechaba de una infidelidad por parte de su esposa, solo que no sabía que su propio jefe era su amante.
Dijo que la noche del asesinato una de sus hijas, una adolescente de 16 años, vio el auto vacío de su madre estacionado frente a la farmacia. Preocupada, llamó a su padre, y Rob acudió al lugar, que se convirtió en la escena del crimen.
“¿Qué estás haciendo con mi esposa aquí a las 10 de la noche?”, le preguntó Rob a Emmett cuando lo vio dentro del coche junto a Kandi. Relató que hubo una discusión verbal que se transformó en forcejeo físico y culminó con los disparos.
Los dos hombres involucrados en el triángulo amoroso con Kandi Hall. Foto: Captura YouTube @drphilKandi fue la única testigo directa de lo ocurrido. En su declaración intentó defender a su marido al sugerir que Emmet tenía “comportamientos agresivos” y que fue él quien elevó el tono de la discusión.
“Emmet era engreído y arrogante, no solo como abogado, sino como persona y siempre estaba listo para pelear”, indicó. También aseguró que Emmet consumía esteroides y que eso había empeorado su comportamiento, pero las pruebas toxicológicas dieron negativas para todas las drogas.
“Él empezó a molestar a Rob y le preguntó: ‘¿Cuánto dinero ganaste el año pasado Rob? Yo gané 32.000 dólares la semana pasada. No creo que Kandi quiera estar con vos’, y luego le dijo algo sobre el tamaño de su pene”, relató Kandi ante los jueces.
La respuesta de Robert fue la antesala a la confrontación física. “Emmet, ¿y qué hay de tu pobre esposa? ¡Tenés un bebé recién nacido y estás acá con mi mujer!“.
La defensa de Rob argumentó que lo siguiente fue la contienda cuerpo a cuerpo, donde el acusado resultó herido en la cabeza y para frenar a Emmet propició varios disparos, dos de los cuales impactaron de forma mortal.
Kandi cambió su historia dos veces en el estrado y aseguró que por el shock que vivió solo recordaba algunos fragmentos. Primero dijo que había visto parte de la discusión física y luego corrigió su testimonio y aseguró que estaba de espaldas al momento de los disparos.
Se la catalogó como una testigo ocular poco confiable por haber estado en una situación de alto riesgo traumático. En base al audio del llamado del 911 y la reconstrucción forense, los investigadores consideraron que Rob, el esposo de Kandi, tenía el motivo, el arma y la oportunidad. En 2012 fue sentenciado a 30 años de prisión por asesinato en segundo grado.
Ashlee Corrigan y Kandi Hall, frente a frente 14 años después
En diciembre de 2024 Ashlee recibió la invitación de participar del famoso programa de Phillip Calvin McGraw, conocido como el Dr. Phil, personalidad televisiva, autor y expsicólogo clínico estadounidense.
Para ese momento la joven viuda ya había escrito una saga de cuatro libros que se agotaron en ventas, titulados con el mismo nombre de su blog, The Moments We Stand.
La escritura fue su forma de hacer catarsis y contarle al mundo cómo hizo para salir adelante, e incluso volver a creer en el amor después de todo lo que le pasó.
Ashlee también fundó una organización benéfica para víctimas de traumas, llamada A Reason to Stand (Una razón para mantenerse firme).
“Hasta ese momento había mantenido una orden de alejamiento contra Kandi, pero 14 años después del asesinato de Emmet yo ya me sentía preparada para ver cara a cara a Kandi y sabía exactamente lo que quería decirle”, explicó.
Cuando Kandi se sentó literalmente enfrentada a Ashlee, las primeras palabras que le dijo fueron: “¿Qué es lo que querés escuchar? ¿Querés que te diga ‘Lo siento’ delante de todo el país? Bueno, lo siento muchísimo. Lo he sentido desde el primer momento y siento culpa todos los días de mi vida“.
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El cara a cara entre Ashlee Boyson y Kandi Hall: una joven viuda y la amante de su marido frente a frente
Con entereza, Ashlee se desahogó ante las cámaras y le contestó: “Emmet no se merecía morir. Y no, no estoy aquí para que me pidas perdón. Estoy aquí con la esperanza de ayudarte a entender lo que significó para mí”.
“No éramos desconocidas. Sabías quién era yo y estaba embarazada mientras te acostabas con mi esposo. Había una foto mía en la oficina de mi esposo; sostuviste a mi bebé en brazos e incluso te ofreciste a cuidar a mi bebé. ¡Por Dios!”, le reclamó.
“Ninguna esposa quiere sentir que no es suficiente para su marido. Me hiciste sentir insignificante, que ni yo ni nuestros cinco hijos eran suficientes para que se quedara esa noche en casa, porque tenía que verte a vos”, arremetió.
Ashlee enumeró que luchó contra la ansiedad, la depresión, miedo intenso y una vergüenza extrema. Recibió terapia y se refugió en su comunidad mientras escribía lo que sentía. Tres años después del asesinato hizo público su blog.
“Solo quiero que sepas que sigo en pie, que no me derribaste. Puede que me hayas hecho daño con algunas de tus decisiones, pero no me rompiste”, enfatizó.
El descargo de Kandi Hall: “Yo fui solo una más de sus amantes y la autopsia lo demuestra”
Luego llegó el turno de Kandi de dar su versión. “La verdad es que éramos dos matrimonios en problemas; cuando Rob y yo nos mudamos a Idaho, él conoció a una mujer y tuvo una aventura, que fue la única que tuvo, pero no pudimos recuperarnos”, contó Kandi sobre su propia crisis matrimonial.
“Conocí a Emmet en un almuerzo de negocios, me dijo que quería que trabajara para él, se aparecía en mi oficina todas las mañanas, me mandaba correos electrónicos constantemente, y una mañana cuando fuimos a recoger algunas cosas, él me besó”, relató.
Kandi Hall mientras escuchaba a Ashlee Boyson en un episodio de Dr. Phill. Foto: Captura YouTube @drphil“Me dijo: ‘Lo siento, tenía que hacerlo’. Y pensé en mis adentros: ¿Qué esta haciendo? No puede estar pasando esto; yo no soy digna de que un hombre 10 años menor que yo me vea de esta forma”, confesó.
“Permitirme seguir esa atracción fue lo más egoísta que pude hacer, lo peor que hice en mi vida. Pero tenía un gran vacío en mi vida en ese momento, y él lo llenó. Me encantaba ser ‘supuestamente’ amada por él”, explicó.
Reconoció que sabía que Emmet tenía hijos, pero le había dicho que su esposa “era terrible con él”. “En el fondo él sabía que lo que hacía conmigo estaba mal, pero no sabía cómo cambiarlo; le gustaba toda la atención y el control que tenía sobre las mujeres”, agregó.
“Pude entender que este comportamiento comenzó mucho antes de que nos conociéramos porque él arruinó su propia familia mucho antes de que yo llegara; y sin embargo, soy la única a la que culpan”, cuestionó.
De izquierda a derecha: Emmett, Ashlee, Kandi y Rob. Foto: Captura YouTube @drphil“Esta fue mi única aventura. Pero no fue la única de Emmett”, sentenció Kandi. “Yo era una más para él y la autopsia lo demuestra”, indicó segundos antes de que mostraran el informe de la autopsia en el programa televisivo.
“Me enteré al mismo tiempo que Ashley que Emmett tenía otras amantes“, recalcó. Hubo pruebas concretas en el informe policial de la autopsia, donde se determinó que la víctima tenía también rasguños en el cuerpo con ADN de una tercera mujer, que finalmente se presentó a la comisaría para confirmar que eran producto de una noche sexual juntos.
“Tu esposo era destructivo. Entiendo que estés herida y necesites culpar a alguien, pero yo no soy la causa de todos los males. Solo era una más de un largo listado, literalmente tuvo relaciones sexuales con otra persona la semana anterior a estar conmigo”, le dijo Kandi.
“Me gustaría que dejaras de escribir sobre mi en tu blog y en tus libros, porque la forma en que me describes lastima a mis dos hijas, que son inocentes en todo esto”, le imploró a Ashlee.
“Y a mí me hubiera gustado que dejaras de acostarte con mi esposo. Lo que escribo son mis sentimientos, no sobre tu persona, y no tenés por qué estar de acuerdo ni aprobar lo que siento”, le retrucó Ashlee.
Hasta el momento de emisión del programa, Kandi confesó que no se divorció de Rob, quien permanece en prisión. Todavía lo visita cada sábado en la cárcel junto a sus dos hijas.
“Tomamos el camino equivocado y sufrimos horribles consecuencias porque esto arruinó nuestras vidas para siempre”, expresó.
Viuda, divorciada y casada otra vez: el presente de Ashlee Corrigan Boyson
Everett murió en marzo y dos meses más tarde Ashlee conoció a Sean, el paramédico que conducía la ambulancia que acudió al llamado de emergencia tras el asesinato.
“Conectamos increíblemente rápido. Ese verano me volví a casar, pero no fue un matrimonio sano porque fue muy prematuro y volví a repetir patrones”, reconoció la escritora y activista.
Se divorció y decidió enfocarse en su carrera profesional. Su blog se convirtió en una plataforma con cursos y acompañamiento a viudas.
Se formó como defensora de víctimas y las familias afectadas por la pérdida, el duelo, la viudez, el asesinato y la infidelidad. Además se graduó como licenciada en Desarrollo Familiar, Infantil y Humano por la Universidad Estatal de Utah.
El sueño de los bebés y todo lo relacionado con la crianza son algunas de sus especialidades. En febrero de 2018, Ashlee conoció al empresario Scott Boyson, de 47 años, a través de un amigo en común.
Cuatro meses después de su primera cita, se casaron. Tuvieron dos hijas, Kylar, de cinco años, y Kennady, de seis. Ashlee, que ahora tiene 43 años, es madre de siete hijos.
“Mi vida es un caos, pero un caos maravilloso. Estamos siempre muy ocupados, pero encuentro mucha alegría en cada pequeña etapa.
La familia actual de Ashlee Boyson, junto a su esposo Scott y sus siete hijos. Foto: https://www.themomentswestand.com/“Mi esposo es literalmente un santo, a quien adoro como nunca, y sí, es mi tercer esposo. No hay una historia preestablecida sobre nuestras vidas y jamás pensé que tendría más de un marido”, reflexionó.
“Yo solo quería una vida sencilla, con el mismo marido, la misma vida, todos los días iguales, pero había otro plan para mí. Y espero que mi historia y mis decisiones ayuden a mis hijos a elegir a las personas adecuadas para ellos”, sostuvo.
Debido a las repercusiones mediáticas, con casi 100.000 seguidores en Instagram, Ashlee aún recibe comentarios de odio en internet.
Ashlee Boyson da charlas en Estados Unidos y se dedica al acompañamiento en traumas y duelos. Foto: https://www.themomentswestand.com/“Simplemente me río y pienso: ‘Esa pobre persona debe estar pasando por un momento muy difícil si dedica tanta energía y tiempo a intentar menospreciarme a través de una pantalla”, asegura.
“Sé que estoy donde debo estar y soy quien debo ser, y no tengo que disculparme porque no necesito explicarle nada a nadie. Simplemente estoy aquí siendo yo misma, intentando marcar la diferencia y traer algo de luz al mundo”, manifestó.
Ashlee actualmente utiliza el apellido de su tercer esposo, y en sus redes sociales se presenta como Ashlee Boyson. En 2026 sigue muy activa en sus redes sociales y brinda ciclos de conferencias motivacionales por todo Estados Unidos.
Asegura que quiere dar un mensaje de esperanza a cualquier persona que esté pasando por circunstancias difíciles. “Recuerden que tienen permitido empezar de nuevo. Dar el paso más pequeño y aún así llamarlo progreso; comenzar sin tener todo resuelto; esperar cosas que una vez etiquetaste como imposibles; tener otra oportunidad en el amor, en la sanación y la reconstrucción de tu propia vida”, concluyó.
Fuente: www.clarin.com



